Cada día, miles de filipinos que acuden a las vías férreas de manila, pero no para coger el tren.

Así llegan hasta el trabajo. Es más barato el transporte, pero no seguro. Aquellos que empuja deben seguir el movimiento de los trenes, para evitar el desastre. En van muchos: los trabajadores de oficina y los estudiantes. A un precio de veinte centavos. Los administradores de los hombres ganan orden de diez dólares al día. El otrora sistema ferroviario de filipinas fue suficiente desarrollada, pero ahora deja mucho que desear

About